¿Tu cumpleaños es un día especial? Pues para Hitler lo es más

cumpleaños hitler
¡Qué sorpresa! No me lo esperaba (Bundesarchiv Bild)

20 de abril de 1939

El cumpleaños de cada uno es un día muy especial. Significa el recordatorio del punto de partida de nuestra aventura en este mundo, y cada año que pasa, es motivo de alegría y celebración.

Cada persona lo celebra de una manera diferente. Hay personas que prefieren vivir este día como si fuera otro cualquiera, y otras que lo celebran por todo lo alto. Pero lo que ha preparado Hitler con sus amigos, está en otro nivel.

El pasado 18 de abril el Gobierno de la Alemania nazi declaró una fiesta nacional para que coincidiera con el 50 cumpleaños de Hitler, para intentar darle una sorpresa, pero pocas cosas se le pueden ocultar al Führer.

No siempre se puede presumir de cumplir medio siglo, y es por ello que el Gobierno no han escatimado en recursos para conmemorar el nacimiento de su líder.

De entre todos los eventos que pudo disfrutar la gente, el que más captó la atención fue el increíble desfile militar, que tuvo una duración de cinco horas.

El despliegue militar estuvo protagonizado por las compañías de la Luftwaffe, la Marina, el Ejército terrestre y, como no, la Schutzstaffel (SS), además de mostrar multitud de piezas de artillería aéreas de largo alcance, unidades de defensa aérea y la artillería motorizada. Alrededor de 50.000 soldados han participado en el desfile.

Uno de los momentos más destacados del evento fue cuando aparecieron los más de 160 aviones de guerra surcando el cielo de Berlín, dejando con la boca abierta a los cientos de miles de espectadores allí presentes.

Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, fue el encargado de animar la fiesta con un discurso dirigido al pueblo alemán: «El comercio y la industria, así como la vida cultural y nacional, florecen gracias a la garantía que ofrecen las fuerzas militares. El nombre de Hitler es nuestro programa político. La imaginación y el realismo se conjugan armoniosamente en el Führer».

Además del desfile militar, el propio Adolf Hitler encabezó una comitiva de limusinas blancas que recorrieron el recién inaugurado Eje Este-Oeste, que será el bulevar central de la Welthauptstadt Germania, la futura nueva capital alemana.

Después de todo el día de fiesta, en un ambiente más relajado en el edificio de la Cancillería del Reich, las personalidades fueron felicitando y entregando sus regalos personalmente. Pinturas al óleo, monedas poco comunes, maquetas, estatuas, tapices, porcelana… un poco de todo para tener contento al Führer.

Seguro que Adolf Hitler no olvidará nunca su quincuagésimo cumpleaños.

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