Lo que ha sucedido en Tunguska es todo un misterio

No se ha encontrado ningún rastro de esto…

30 de junio de 1908

En nuestra pequeña pelota flotante azul, llamada Tierra, estamos expuestos a multitud de amenazas provenientes de la inmensidad del espacio.

Los científicos explican que cada año caen en la tierra alrededor de 17.000 fragmentos de meteoritos, pero gracias a nuestro escudo protector, y la suerte de que son fragmentos pequeños, todavía no hemos tenido que lamentar daños mayores.

Pero en ocasiones, alguno de esos objetos que vienen de la oscuridad de allí arriba consigue atravesar la atmósfera y ocurre lo que ha sucedido hoy en Siberia. O por lo menos esa es la explicación más lógica, ya que nadie sabe con exactitud que ha pasado.

Evento Tunguska

Alrededor de las 7:00 de la mañana, hora local, cerca del río Tunguska, una enorme explosión ha sepultado más de 80 millones de árboles en un área de 2 mil 100 kilómetros cuadrados de bosque de la inhóspita meseta central Siberiana, donde los bosques de coníferas dan paso a la tundra, con escasos asentamientos humanos, partiendo el cielo en dos.

Para tener una visión en primera persona de lo sucedido tenemos el relato de Chuchan, miembro de la tribu Shanyagir, y uno de los escasos testigos presenciales, que relata de la siguiente manera como ha vivido el ya conocido como «evento Tunguska».

«Mi hermano Chekaren y yo tenemos una cabaña cerca del río. Estábamos durmiendo y repente, los dos nos despertamos al mismo tiempo. Sentimos como si alguien nos empujara. Escuchamos silbidos fuera y sentimos un fuerte viento.

No sabíamos lo que estaba pasando fuera y de repente me volvieron a empujar de nuevo, esta vez con tanta fuerza que caí al fuego. Hubo ruido más allá de la cabaña y pudimos escuchar la caída de los árboles. Chekaren y yo salimos de nuestros sacos de dormir y quisimos salir corriendo, pero entonces un trueno golpeó. Este fue el primer trueno.

La Tierra comenzó a moverse y a sacudirse, el viento golpeó nuestra cabaña y la derribó. Mi cuerpo fue empujado hacia abajo por palos, pero mi cabeza estaba despejada. Veía como los árboles caían, las ramas ardían, todo estaba muy brillante, me dolían los ojos de tanta luz. Era como lo que los rusos llaman rayo, e inmediatamente hubo un fuerte trueno. Este fue el segundo trueno. 

Chekaren y yo tuvimos algunas dificultades para salir de debajo de los restos de nuestra cabaña. Luego vimos eso arriba, pero en un lugar diferente, hubo otro destello y se escucharon fuertes truenos. Este fue el tercer trueno.

Observamos los árboles caídos, vimos cómo se arrancaban las copas de los árboles, observamos los fuegos. De repente, Chekaren gritó: «Mira hacia arriba» y señaló con la mano. Miré allí y vi otro destello, e hizo otro trueno. Pero el ruido era menor que antes. Este fue el cuarto golpe, como un trueno normal «.

Las primeras hipótesis de los expertos atribuyen este extraño evento al posible impacto de un meteorito en la zona de Siberia, sin embargo, lo realmente extraño es que el «evento Tunguska» no ha dejado ningún tipo de evidencia alguna de un cráter o restos de meteoritos en la zona. El misterio continúa.

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