Ejecutan a Jacques de Molay, el último Gran Maestre de los Templarios

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Jacques de Molay antes de ser quemado. ¿Hay un niño mirando?

18 de marzo de 1314

La Orden de los Caballeros Templarios ha muerto. Con la ejecución de su último Gran Maestre de la Orden del Temple en la hoguera, se ha puesto fin al legado de una organización que lleva casi 200 años luchando por los intereses de los cristianos, y de los suyos propios.

Frente a la Catedral de Notre-Dame se ha procedido hoy a la quema del Gran Maestre de la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón, Jacques de Molay, de 70 años de edad, y varios miembros de la organización, delante de multitud de personas que querían presenciar este humeante evento. En sus últimos momentos de vida aprovechó para proclamar la inocencia de los templarios de todos los cargos que se les acusa.

Según cuentan testigos en el lugar, mientras el cuerpo de Jacques de Molay se consumía por el fuego, profirió una maldición contra el rey Felipe IV y el papa Clemente V, allí presentes, a los que culpabilizó del final de la orden, y los emplazó ante «el tribunal de Dios» en el plazo máximo de un año. ¿Se cumplirá su maldición?

El fin de los Templarios

Sin embargo, la persecución a los Caballeros del Temple no viene de ahora. En 1307 comenzaron los problemas para los Templarios. La orden había adquirido, en sus casi 200 años de vida, grandes cantidades de dinero, y mucho poder. Habían conseguido tanto peso en la sociedad, que incluso tenían más influencia que muchos monarcas.

De esta manera, el rey Felipe IV, con la ayuda del Papa Clemente V, comenzaron una persecución despiadada, cada uno con sus propios intereses, para destruir a los caballeros. Como gozaban de muy buena fama entre la población, por orden de Felipe IV comenzaron a ser acusados de sodomía, herejía, ataques a la imagen de Jesucristo, hasta la práctica de magia negra. No faltaba de nada.

Estas acusaciones no podían dejarlas pasar por alto la iglesia, y Clemente V envió una bula papal a los principales reyes cristianos con el objetivo de arrestar a los miembros de la Orden del Temple.

Durante los siguientes años los templarios fueron arrestados, asesinados, y sometidos a repetitivas y agotadoras torturas. Así, fueron poco a poco acabando con la vida de los miembros de la orden, hasta culminar en el día de hoy, con la quema del Gran Maestre de los Templarios.

A pesar de todos estos años de constante de acoso, todavía quedan miembros de la orden en la más absoluta clandestinidad.

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