Muerte en la hoguera para Juana de Arco

Juana de arco
Ya no soy la elegida de Dios, sino del demonio.

30 de mayo de 1431

Juana de Arco ha sido condenada a morir hoy en la hoguera. La misma que luchó contra los ingleses en la llamada Guerra de los Cien Años, y sumó victorias de su mano, hasta que fue capturada hace apenas un año, por soldados franceses aliados a Inglaterra, y que muchos afirman que ha sido vendida a los ingleses, quienes han logrado que sea condenada por herejía.

Los jueces de la Inquisición no han tenido piedad ninguna y han sentenciado a la hoguera a Juana de Arco, quien afirmó ante ellos que solo se limitó a cumplir la voluntad de Dios.

Una gran multitud ha visto su fin al ser atada a una estaca y quemada viva en la plaza del Mercado Viejo de Ruán, al noroeste de Francia, para ver finalmente, como se esparcían sus cenizas por el río Sena.

Un enigma ronda la mente de todos en Francia

Muchos aún no se explican cómo esta joven doncella se puso al frente de las tropas y obligó a los ingleses a levantar el sitio de Orleans, derrotó al general británico Talbot en Patay y, hace escasos dos años, el 17 de julio de 1429, ayudó a que Carlos VII fuera coronado rey en Reims.

El ahora rey Carlos VII, parece no querer recordar a esa simple niña ataviada con ropas masculinas, y equipada con una armadura blanca, que le aseguró tener visiones donde el arcángel Miguel, Santa Margarita y Santa Catalina de Alejandría le encomendaron, en plena guerra, salvar a Francia.

Lo cierto es que, de la mano de aquella joven enigmática, hoy condenada a la más brutal de las muertes, las victorias francesas se sucedieron de forma milagrosa, hasta que los ingleses lograron su captura. Los cargos que la llevaron a este triste desenlace tienen que ver con herejía, y como condena, la muerte en la hoguera. Juana de Arco en ningún momento se retractó, si no todo lo contrario, reafirmó sus revelaciones hasta el final.

¿Qué hizo que la corte tomara en serio las palabras de la doncella Juana de Arco?

En estos momentos, muchos afirman que Juana llegó como una respuesta del cielo, en plena desesperación, fue vista como la única esperanza y representó un punto de inflexión en el conflicto. Lo cierto es que pocos días después, los ingleses se vieron obligados a retirarse. ¿Pero ya no se atribuye a la “doncella” el éxito?

Algunas fuentes confidenciales y cercanas afirman que una de las teorías más fuertes que se manejan en torno a este hecho, es que la clave para revertir la situación fue «la fe, el propósito y la profunda convicción de que, si ella dirigía a las tropas contra los ingleses en Orleans, Dios estaría de su lado y ganarían la batalla«. Cualquier cosa vale para ganar la guerra.

«No ha quedado nada de su cuerpo, todo se redujo a cenizas”

Se dice que los ingleses no quieren que quede nada de ella, ninguna señal, ninguna reliquia que pueda ser rescatada y que en un futuro pueda inspirar un movimiento religioso en su nombre.

Por su parte, Carlos VII, ha hecho pública una carta, donde afirma que Juana se había vuelto demasiado arrogante, orgullosa y había dejado de escuchar al rey, por eso había sido capturada y ya no contaba con el apoyo de Dios.

Esta, sin duda, es una historia que trascenderá generaciones.

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